martes, 26 de febrero de 2008
UN MOTIVO
Necesito un motivo para escribir, no es falta de inspiración, más bien constancia, necesidad. Tendría que hacerlo de una vez y de golpe y ver qué pasa. Es complicado, pero me pasaría 5 días seguidos sin parar, pues si paro, me enfrío y ya no sale algo bueno. A veces siento que soy insaciable de todo, y eso me agota, quizás por eso no sea capaz de lanzarme a ello, pues una vez terminada la historia, creo que me resultará insuficiente. ¿Soy una eterna insatisfecha? Necesito vomitar historias, sacarlas de mi cabeza, pues se enquistan y me rompen, aunque al final solo deján algunas grietas. Sin embargo, a la hora de la verdad, me falta empuje, tal vez ilusión, a lo mejor no lo deseo lo suficiente o no me parece que tenga tanto que contar. Quizás sea mejor esperar, al fin y al cabo me paso la vida esperando dentro de la inercia que me provoca el constante movimiento que necesito para sentirme viva. Pero esperar para qué. Nunca he servido para dejar pasar, siempre he provocado que la vida sea una sucesión constante de acontecimientos, a veces importantes, otras infantiles e insulsos, pero siempre buscando y buscando cosas, como persecución constante a la vida, que no se escape. Quizás cuando entienda yo misma todo esto, cuando deje de estar cansada de no parar de mascullar, pueda por fín escribir una historia. Y será mía pero para vosotros, los que de verdad me quereis, tal como soy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario