jueves, 10 de enero de 2008

DÍAS COMO HOY TE AÑORO


Hay días, como hoy, en que te añoro. Normalmente te tengo en mis pensamientos, pero hay veces como hoy en que daría media vida por un abrazo de los tuyos. Pienso en tí, en cuanto me gustaría volver a verte en la realidad, y no en mi cabeza, abrazar tus carnecitas, oler tu piel, a jabón a limpio, observar tu gesto al achucharme,asustarte con carreras hacia tí en el salón, escuchar tus piropos graciosos y cariñosos, sentir como me protegías.
Enterrada en tus cachetes el mundo era fácil de comprender. Ojalá estuvieras aqui, no te contaría mucho, pero no haría falta, bastaría con oir tus sabias proposiciones, tus verdades a chorros, tu pispireta visión de la vida para sentirme segura y confiada. Tu harías la realidad más simple. Para tí la ilusión era la que vivía mi madre, y ahora sería la que vivo yo. Eso no es justo, pero tu parecías tan feliz viviendo nuestras realidades... que a veces me creo que te era suficiente. Y es que nos querías tanto, que ponías tu ser entero en nuestras vidas. Contigo se fué mucho.
Intento verme reflejada en tí, pienso en que hay cosas que me las has dejado en herencia, intento verte en ellas, pero claro, tu eras de otra época en la que la mujer estaba atolondrada. Aún así... eras tan viva, tan rebelde dentro de las formas (de casta le viene al galgo) con ese caracter tan tuyo... hasta el último suspiro.
En sueños me encuentro contigo casi cada noche, das color a mis imagenes oníricas, a mi parte infantil tan viva a veces... y tan perdida otras.
Quiero que vuelvas, pero es imposible. No hay un día en que no te necesite.

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