martes, 4 de diciembre de 2007

POR FIN LO CONSEGUÍ

Aqui en agosto, hice el propósito de adelgazar, y he de decir que por fin lo he conseguido. Me he quitado 6 kilos de encima y me siento volátil y fina como una pluma de gallina. Me siento tan orgullosa de mi... por fin me entra de nuevo aquella mini de cuero putón que me ponía hace 4 años. Lo que pasa es que ahora cuando me la pongo me siento un poco buscona con ella, no sé. Supongo que será que soy un poco más mayor, que no madura, pues la madurez es una palabra que aunque yo pensaba que me definía me queda aún bastante grande. Pero de momento quiero que me quede grande, vamos, después de lo que me ha costado quitarme estos 6 kilos de grasita, no nos vamos a poner tonta ahora porque la madurez me quede grande. Vamos a reirnos un rato, que ya me vendrá una vena de madurez un día de esto.
Mientras tanto disfrutaré de lo insulso de ciertas cosas, de la risa adolescente que me perdí por culpa de algún gilipollas, de los pecados capitales, de la caja de bombones... en fín. Me gusta sentirme básica, sí, a veces me cansa muchísimo ser tan complicada y compleja, tan controladora y aferrada a la fé, a veces me apetece ser simploncilla, mirarme al espejo y que la mayor de mis preocupaciones sea combinar bien los zapatos y el bolso, antes muerta que sencilla. Estoy en un momento tan "superfluo" de mi vida, que lo que me hace feliz y me divierte es ser sencilla y práctica, no estoy yo ahora para pensar en las grandes verdades de la vida, en cuestiones existenciales que antes barruntaban lo más profundo de mi cerebro. Ya está bien de pensar tanto, de vez en cuando hay que aparcarse, estacionarse uno mismo de sí mismo, y salir por patas, a lo mejor con un poco de suerte, no hay multa.
Mi abuela cantaba cuando yo era pequeña una bonita canción que decía: que quince años no es nada... que febril la mirada ( creo que pertenece a la canción Volver) Quince años es tan poco... pero es que 27... es tan poco. Yo creía que con estas edades ya una se volvía seria y formalita. Pero claro, yo con 15 era tan así, que con el tiempo me fui despertanto y ahora pienso que 27 años no es nada... y que que febril la mirada. Y... qué calor, ¿no?

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