
Perdonad este largo letargo en el que me he sumido durante varios días. Quería escribir pero no tenía ganas, y si no tienes ganas no merece la pena, pues lo que sale seguro que es malo. Tenía miedo, miedo a no saber que contar, o que decir cuando llegase el momento de escribir de nuevo.
El miedo es algo tan humano que nos supera más que cualquier otro sentimiento. Cuando cada día de tu vida sientes miedo por algo terminas machacado, aniquilado. Es mucho más divertido vivir tranquilo, sin pensar, o vivir sintiendo verguenza, incluso hastío, es mucho más sano vivir sintiéndose perverso o travieso. Sin duda el miedo es el peor estigma que te puede caer encima. No me gustan los cobardes, de hecho creo que no es lo mismo ser cobarde que miedica. Es peor lo primero que lo segundo, pues ser miedica va en las venas, ser cobarde es no querer arriesgar, y la vida siempre es un riesgo.
¿ Qué nos entra físicamente por el cuerpo cuando nos saltamos las prohibiciones? No sé, todos me entendeis, lo típico: pasar un semáforo en rojo, llegar tarde sin permiso de tus padres, no ir un día al trabajo porque no te sale del joropo, hacer alguna pequeña malicia socialmente detestable... ¿ que nos entra? ¿ por qué los ojos se nos cargan de un brillito malicioso cuando sabemos que lo que estamos haciendo, o bien deseando hacer, es una travesura? Es lo mismo que tratar de quitarle a un surfista su tabla, y decirle que no puede cabalgar olas más, es igual que prohibirle a un escritor usar su boligráfo. Corres el peligro, pues sabes que no debes pero por otro lado, da tanta vidilla saltarse los pasos de cebra...
El miedo es algo tan humano que nos supera más que cualquier otro sentimiento. Cuando cada día de tu vida sientes miedo por algo terminas machacado, aniquilado. Es mucho más divertido vivir tranquilo, sin pensar, o vivir sintiendo verguenza, incluso hastío, es mucho más sano vivir sintiéndose perverso o travieso. Sin duda el miedo es el peor estigma que te puede caer encima. No me gustan los cobardes, de hecho creo que no es lo mismo ser cobarde que miedica. Es peor lo primero que lo segundo, pues ser miedica va en las venas, ser cobarde es no querer arriesgar, y la vida siempre es un riesgo.
¿ Qué nos entra físicamente por el cuerpo cuando nos saltamos las prohibiciones? No sé, todos me entendeis, lo típico: pasar un semáforo en rojo, llegar tarde sin permiso de tus padres, no ir un día al trabajo porque no te sale del joropo, hacer alguna pequeña malicia socialmente detestable... ¿ que nos entra? ¿ por qué los ojos se nos cargan de un brillito malicioso cuando sabemos que lo que estamos haciendo, o bien deseando hacer, es una travesura? Es lo mismo que tratar de quitarle a un surfista su tabla, y decirle que no puede cabalgar olas más, es igual que prohibirle a un escritor usar su boligráfo. Corres el peligro, pues sabes que no debes pero por otro lado, da tanta vidilla saltarse los pasos de cebra...
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