Estoy muy cabreada porque el mundo me ha hecho así. Ayer tuve una bronca muy gorda, como hacía años que no tenía, con alguien que para mi era un amigo importante. Me comían los demonios, notaba como se revolvían dentro de las tripas, con sus dientecillo afilados. Cuando la bronca llegó a su punto álgido ( que fue más o menos después de 5 minutos escuchando decir gilipoyeses a este chico) ya no pude dejar de hablar soltándole burradas. Pero mis burradas están bien curradas. Reconozco que fui dura, pero se lo merecía tanto...
El discurso que le dí tenía tanto sentido que no podía parar. La voz empezaba a transformárseme, la cara también era diferente, notaba como unas palpitaciones a modo de tambor semanasantero me invadía de arriba abajo. Me acordé de tantos momento malos que pasé con esta persona en el pasado ( que por cierto salí muchos años con el) y me revení aún más. Hubo un momento en que ya no era yo, era un ser poseido por algo de otro mundo, y SENTÍ MIEDO.
¿Y si me pasa un día en un momento íntimo? ¿O en un momento laboral importante? Quizás la próxima vez me salga baba por la boca, debe ser asqueroso, con colores verdosos... puag!
Supongo que solo me pasa cuando llego a un momento de tensión importante, aun así estoy preocupada, pues no es la primera vez. El yoga no hace nada, y la paz y la armonía no vienen solas, y por más que lo intento yo no la encuentro en las montañas ( en las montañas me agobio porque no hay servicio)
Así que solo se me ocurre poner un anuncio, como no en el periódico más leído según EGM. ( tendré que barrer pa dentro, no?)
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