
Todos alguna vez nos hemos sentido un poco tontos. Me refiero a esas situaciones en que piensas: ¿Seré tonto y no me he dado cuenta? Pues bien, probablemente la respuesta sea SI.
Aqui teneis algunas claves que he extraido, después de un largo estudio sociológico que me ha quitado gran parte de mi tiempo libre para conocer al bueno tonto. Ser un caso puro es complicado, pero si apuntas maneras, cuidado.
-La gente te pide favores constantemente, y se te está empezando a poner cara de ONG ambulante.
-No eres capaz de pronunciar la palabra NO. Te da “cosa” negarte a hacer algo que sabes hacer y que le hará la vida más fácil al que te lo pide, pero en realidad no te apetece nada.
-Te jodes constantemente para beneficiar a otra persona. No sabes por qué lo haces, pero lo haces.
-Te dicen por lo menos dos veces al día la frase: ¡qué bueno/a eres! Eso quiere decir que eres tonto de remate.
-Eres capaz de conservar la sonrisa aunque te estén puteando abiertamente, el motivo no lo sabes, pero no puedes evitar tener esa cara de felicidad constante aunque por dentro te sientas de lo más chungo.
-No dices tacos en el coche, aunque esté a punto de llevarte por delante un camionero despistado, tu conservas esa cara de lerdo que te caracteriza.
-Vas a trabajar con fiebre. Te da pena dejarle el marrón a tus compañeros. Piensas que ellos también lo harían por ti. Te equivocas, pero siempre piensas bien de los demás.
-Tienes varios hermanos, pero tú eres el que está siempre pendiente de que todo esté en su sitio. Hay que cuidar del pequeño, te toca a ti, alguien tiene que quedarse con el abuelo, solo se fían de ti. Eres el más responsable, el de fiar, vamos el tonto de la casa.
-Le caes bien a todo el mundo, porque eres un taco de buena gente. Probablemente seas también un poco cuajo, y todos te quieren tener cerca. Nadie se pelea nunca contigo, tampoco das motivos.
- Eres el último que se va de la oficina, siempre estás a tope, y sin embargo los demás parece relajados mientras tú vas frenético de un lado a otro. Probablemente se están arrascando la barriga a tu costa.
-Eres tan bondadoso que no puedes evitar dar dinero a los pobres todos los días, acumulas paquetes de clinex en el coche como para montar una tienda porque te da pena de los negritos de los semáforos.
-Eres capaz de tragarte una bronca que no va contigo para no perjudicar al que la merece, aunque la persona que tiene la culpa sea el típico que de pequeño se reía cruel de tus defectos.
- En vacaciones eres el que siempre lleva la sombrilla, si sale volando eres el que corre tras ella y si a alguien se le olvida algo en el coche, siempre eres tú el que se echa la carrera.
-En Navidades todos los años terminas pasando los días claves con tu familia política, nunca dices nadas, asumes que tiene que ser así y no te gusta negarte a algo que parece hacer tan feliz a tu pareja.
- En el colegio te pillaban dejándote copiar, y como colaborabas por no hacerle el feo a tus compañeros terminaban castigándote. Ya se veía lo que ibas a ser de mayor.
Llevas toda tu vida sembrando el bien allá donde vayas, y eso es muy bonito, es más, vas a ir al cielo seguro. Te recordarán el día que te mueras como una bellísima persona. Pero, ¿realmente eres feliz así? El mundo no está preparado para gente como tú, asúmelo, no es que la gente sea muy mala y tu muy bueno, es solo que como la gente excepcional no abunda, pues la muchedumbre no está lista para aceptarte y respetarte como eres, bueno, puro inmaculado transparente y limpio. Pensarán que eres un pardillo, un tontorrón, un buenote, y se aprovecharán. Al fin y al cabo esto es la jungla, y los buenos son los débiles. Si sobrevives a las mil zancadillas que te pondrán, eres un bueno fuera de serie.
Aqui teneis algunas claves que he extraido, después de un largo estudio sociológico que me ha quitado gran parte de mi tiempo libre para conocer al bueno tonto. Ser un caso puro es complicado, pero si apuntas maneras, cuidado.
-La gente te pide favores constantemente, y se te está empezando a poner cara de ONG ambulante.
-No eres capaz de pronunciar la palabra NO. Te da “cosa” negarte a hacer algo que sabes hacer y que le hará la vida más fácil al que te lo pide, pero en realidad no te apetece nada.
-Te jodes constantemente para beneficiar a otra persona. No sabes por qué lo haces, pero lo haces.
-Te dicen por lo menos dos veces al día la frase: ¡qué bueno/a eres! Eso quiere decir que eres tonto de remate.
-Eres capaz de conservar la sonrisa aunque te estén puteando abiertamente, el motivo no lo sabes, pero no puedes evitar tener esa cara de felicidad constante aunque por dentro te sientas de lo más chungo.
-No dices tacos en el coche, aunque esté a punto de llevarte por delante un camionero despistado, tu conservas esa cara de lerdo que te caracteriza.
-Vas a trabajar con fiebre. Te da pena dejarle el marrón a tus compañeros. Piensas que ellos también lo harían por ti. Te equivocas, pero siempre piensas bien de los demás.
-Tienes varios hermanos, pero tú eres el que está siempre pendiente de que todo esté en su sitio. Hay que cuidar del pequeño, te toca a ti, alguien tiene que quedarse con el abuelo, solo se fían de ti. Eres el más responsable, el de fiar, vamos el tonto de la casa.
-Le caes bien a todo el mundo, porque eres un taco de buena gente. Probablemente seas también un poco cuajo, y todos te quieren tener cerca. Nadie se pelea nunca contigo, tampoco das motivos.
- Eres el último que se va de la oficina, siempre estás a tope, y sin embargo los demás parece relajados mientras tú vas frenético de un lado a otro. Probablemente se están arrascando la barriga a tu costa.
-Eres tan bondadoso que no puedes evitar dar dinero a los pobres todos los días, acumulas paquetes de clinex en el coche como para montar una tienda porque te da pena de los negritos de los semáforos.
-Eres capaz de tragarte una bronca que no va contigo para no perjudicar al que la merece, aunque la persona que tiene la culpa sea el típico que de pequeño se reía cruel de tus defectos.
- En vacaciones eres el que siempre lleva la sombrilla, si sale volando eres el que corre tras ella y si a alguien se le olvida algo en el coche, siempre eres tú el que se echa la carrera.
-En Navidades todos los años terminas pasando los días claves con tu familia política, nunca dices nadas, asumes que tiene que ser así y no te gusta negarte a algo que parece hacer tan feliz a tu pareja.
- En el colegio te pillaban dejándote copiar, y como colaborabas por no hacerle el feo a tus compañeros terminaban castigándote. Ya se veía lo que ibas a ser de mayor.
Llevas toda tu vida sembrando el bien allá donde vayas, y eso es muy bonito, es más, vas a ir al cielo seguro. Te recordarán el día que te mueras como una bellísima persona. Pero, ¿realmente eres feliz así? El mundo no está preparado para gente como tú, asúmelo, no es que la gente sea muy mala y tu muy bueno, es solo que como la gente excepcional no abunda, pues la muchedumbre no está lista para aceptarte y respetarte como eres, bueno, puro inmaculado transparente y limpio. Pensarán que eres un pardillo, un tontorrón, un buenote, y se aprovecharán. Al fin y al cabo esto es la jungla, y los buenos son los débiles. Si sobrevives a las mil zancadillas que te pondrán, eres un bueno fuera de serie.
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