martes, 28 de agosto de 2007

EL NOVIO REPE


El ser humano tropieza dos y tres y cuatro veces con la misma piedra, pero además, todos tropezamos con la mismas piedras, parece que están en nuestro camino para jodernos las rodillas, sangrantes y punzantes, las vamos intentando evitar, pero cuando más despistado estás, te tropiezas y te escogorcias.
Eso es lo que pasa con los novios. Hay un prototipo de novio que es como aquel cromo de Campeones que todo el mundo lo teníamos repetido, salía el estadio de futbol de los jugadores recogiendo una copa de vencedor, y era casi imposible encontrar en las bolsas de matutano otro en que salía Oliver en uno de sus saltos imposibles, y solo me quedo ese para la colección. Todas mis amigas han tenido alguna vez el prototipo de novio coñazo, se repite como el ajo, algunas solo se han topado con uno, otras con dos, y las menos afortunadas con más de tres.
El novio coñazo, es celoso, posesivo, y se mete constantemente en tu forma de vestir. No le gusta nada, y si le gusta se callará porque es listo el hijoputa. En realidad el novio coñazo, no te quiere, lo que desea es el dulce sabor de creerte suya. Eres como su muñequita, te viste, te peina a su gusto, te dice cuantos kilos te sobran, te obliga a hacer dieta, todo eso sin el esfuerzo de hacerlo él y dejándote claro que lo hace por tu bien, porque te adora, y se siente como tu padre. Y encima no es un buen asesor de imagen, pues lo que pretende es que no le gustes a otros hombres, por tanto te convierte en una monjita. Por supuesto también se meterá en tu comportamiento: no le gusta que destaques, que grites, que emplees malas palabras. Te vigilará día y noche, aunque pienses que le puedes coger las vueltas, el está ahí, a la caza de cualquier movimiento en falso para pillarte con tus amigas de juerga( a las que por cierto odia y piensa que te pervierten) y te montará un pitote de la leche. Delante de la gente se suele mostras hierático contigo, como estatua egipcia, y le molestará que tu seas agradable con alguien que no sea él. Suele ser quisquilloso, se enfada por todo, y le gusta oir como le pides perdón por cualquier tontería sin importancia. Todas estás características no se suelen dar juntas, pero si estás con alguien que reune más de dos: Retuen Satanás, cuidado pues estás antes un novio coñazo de cojones. Te anulará como persona incluso es fácil que se convierta en un maltratador con el tiempo. No se lo permitas. Huye, déjalo sin compasión. Lo que no es tan díficil es que reuna alguna de esta características, y piénsalo bien, porque no va a menos, normalmente, va a más.
Suelen ser personas que se sienten inferiores y no soportan que su pareja sea superior a ellos. Suelen ser poco mujeriegos, por lo que los cuernos no suelen ni planteárselo ( aunque no lo busquen, tampoco se puede poner por ellos la mano en el fuego)
El otro extremo de novio es el pasota. Si el otro te tenía en un puño, este pasa de tí, no te necesita, va a su bola, tiene su pandillita, con su argot interno en el que tu no cabes, y probablemente será el lider de su grupo, en el que cada colega tiene un mote, normalmente nombre de animales: el mono, la rata, el serpi, el burro... también a veces de cosas que no entenderás nunca que alusión indirecta pueden hacer a la persona: el manivela, el choco, el chufi...Tú no tendrás jamás motes, porque para eso eres su chorba, y estás ahí para lo que estás, para el reposo del guerrero. Nadie se meterá contigo, eres la novia del que manda. No tendrán celos, ni te cortará las alas, te dejará vivir, pero tanto que te olvidarás que tienes novio. Él por su lado hará lo mismo, olvidarse de tí, sobre todo cuando se le encarte cualquier rollito. Siempre aparentará que no le importas, que pasa de ti tres kilos, que las tías solo dais problemas y hay que manteneros a distancia. El nunca se enamora por supuesto, ni te dirá cursilada, ni te cogerá la mano ni te abrazará delante de nadie, y por detrás tampoco se monstrará precisamente dulce. El contigo solo folla, y te "cuida" eso sí, a su manera, que no te toque ni Dios, por lo menos delante suya. Ahora por detrás... tu mismo, que él pasa.
Estos dos prototipos dispáres, te harán infeliz, repito: Huye de ellos. En un par de meses te enseñarán la patita, y debes salir corriendo porque si no, te enganchan, pues tienen armas para engañarte y someterte a su dictadura. Te entrará con ellos sindrome de Estocolmo, llegarás incluso a creer que eres tu la que va contra corriente, y ellos pretenden hacer de tí una mejor persona.
Sin embargo, los dos, cuando termines tú con la relación harta de tanta tontería, se vuelven semejantes. Si, parece mentira pero así es: Llorarán, te suplicarán, te escribirán canciones de amor de lo más ridículas, se rebajarán como insectos insignificantes y harán el capullo de forma vergonzosa.
Contradictorio, pero cierto, siempre pasa lo mismo, cuando les ven las orejas al lobo. Pero ya es tarde. Tu eres libre por fín, puede que le hayas echado cojones al asunto, y te vayas sola, a vivir tu vida, o puede que te hayan dado un empujoncito por ahí el prototipo de hombre normal, que a veces tanto cuesta encontrarlo. Dejemos de fijarnos en los capullos , que el mundo está lleno de normales maravillosos que harán de tu vida algo agradable.

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