
Desde que te fuistes a Madrid, mi querida amiga, he de confesarte que me he vuelto un poco gris. Ya sabes que te hecho de menos, pero siempre puedo coger el AVE e ir a verte así de manera improvisada, pero nunca lo hago, y mira que quiero, quizas sea demasiado planificadora como para hacer algo así, quizas el llevar el control de todo me impide hacer locurillas de ese tipo. Igual que cuando me decías aquella bonita frase cuando salíamos de marcha: Tírateeeloooo y yo, un poco monga de toda la vida, te decía: No, es que... me da cosa, tíratelo tú.
Siempre fui la voz de tu conciencia, la amiga moderada que se moja los pies pero no se tira a la piscina, en contra de lo que todo el mundo podía pensar, a pesar de mi caracter dinámico, nervioso, siempre controlandolo todo para no comerte demasiados riesgos. Y tú, mi otra cara, siempre prudente, siempre discreta en tus gestos, y sin embargo, impulsiva, decidida, segura. Por eso nos complementábamos tan bien, porque eramos distintas, nos mirábamos y nos comprendíamos, sabíamos perfectamente que necesitabamos en ese momento, cuándo, dónde, y cómo hacer las cosas para que fueran divertidas siempre. En los buenos ratos eras la mejor compañía, yo te hacía reir, y tu me hacías hacerte reir constantemente. En los malos ratos, al verme mal, eras capaz de sentirte casi tan mal como yo, yo terminaba animándome para que tú te animaras. Siempre estabas ahí, y eso no se olvida. A veces creo que no te echo de menos lo suficiente, y es porque te sigo sintiendo muy cerca de mi, pues en la distancia estás más cerca que muchas, y eso es muy bonito. No nos llamamos a diarios, a veces nos vemos y no nos podemos contar nada, pero todo eso da igual, las dos sabemos que lo que tenemos es mucho más que eso. Sé que muchas personas piensan que contigo no soy objetiva, cierto, no lo soy, que pierdo el culo, cierto, lo pierdo, pero es tan bonito ser así con alguien, sin plantearme siquiera si tú eres así conmigo, que pienso que nuestra relación es envidiable.
Jamas me da por creer que te vas a olvidar de mi y te vas a echar otra mejor amiga, ¿ como ibas a hacerlo? Podría decirte que quiero que vuelvas, pero nunca te lo diré en serio, pues quiero lo mejor para ti, sin pensar en mi . En el amor a veces pensamos más en nosotros mismos que en nuestra pareja, con la familia, nos aprovechamos pues donde hay confianza da asco, ya se sabe, y en la amistad cuando es de verdad cien por cien, se puede llegar a dar muchísimo sin pedir nada a cambio, sin medida.
Despues de 10 años que hace que nos conocemos, de vivir tantas cosas juntas ( y pocas fueron) de contar contigo, de ver como te enfadas cuando te tocan la nariz, de reirme de tus sms de móviles moñas y enviarte otro más aún, después de planear cosas, de llorar juntas, de contarnos intimidades, de dormir juntas y hacerlo queriendo para despertar la duda de algún malpensado... después de tantas cosas bonitas que nos han pasado, solo puedo decirte un topicazo: Hermana.
Siempre fui la voz de tu conciencia, la amiga moderada que se moja los pies pero no se tira a la piscina, en contra de lo que todo el mundo podía pensar, a pesar de mi caracter dinámico, nervioso, siempre controlandolo todo para no comerte demasiados riesgos. Y tú, mi otra cara, siempre prudente, siempre discreta en tus gestos, y sin embargo, impulsiva, decidida, segura. Por eso nos complementábamos tan bien, porque eramos distintas, nos mirábamos y nos comprendíamos, sabíamos perfectamente que necesitabamos en ese momento, cuándo, dónde, y cómo hacer las cosas para que fueran divertidas siempre. En los buenos ratos eras la mejor compañía, yo te hacía reir, y tu me hacías hacerte reir constantemente. En los malos ratos, al verme mal, eras capaz de sentirte casi tan mal como yo, yo terminaba animándome para que tú te animaras. Siempre estabas ahí, y eso no se olvida. A veces creo que no te echo de menos lo suficiente, y es porque te sigo sintiendo muy cerca de mi, pues en la distancia estás más cerca que muchas, y eso es muy bonito. No nos llamamos a diarios, a veces nos vemos y no nos podemos contar nada, pero todo eso da igual, las dos sabemos que lo que tenemos es mucho más que eso. Sé que muchas personas piensan que contigo no soy objetiva, cierto, no lo soy, que pierdo el culo, cierto, lo pierdo, pero es tan bonito ser así con alguien, sin plantearme siquiera si tú eres así conmigo, que pienso que nuestra relación es envidiable.
Jamas me da por creer que te vas a olvidar de mi y te vas a echar otra mejor amiga, ¿ como ibas a hacerlo? Podría decirte que quiero que vuelvas, pero nunca te lo diré en serio, pues quiero lo mejor para ti, sin pensar en mi . En el amor a veces pensamos más en nosotros mismos que en nuestra pareja, con la familia, nos aprovechamos pues donde hay confianza da asco, ya se sabe, y en la amistad cuando es de verdad cien por cien, se puede llegar a dar muchísimo sin pedir nada a cambio, sin medida.
Despues de 10 años que hace que nos conocemos, de vivir tantas cosas juntas ( y pocas fueron) de contar contigo, de ver como te enfadas cuando te tocan la nariz, de reirme de tus sms de móviles moñas y enviarte otro más aún, después de planear cosas, de llorar juntas, de contarnos intimidades, de dormir juntas y hacerlo queriendo para despertar la duda de algún malpensado... después de tantas cosas bonitas que nos han pasado, solo puedo decirte un topicazo: Hermana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario